¿Te gusta la montaña pero no te atreves a ir solo? ¿Te has planteado alguna vez lanzarte a la aventura en solitario?
Para los amantes de la montaña, cualquier excusa nos sirve para coger nuestras mochilas y lanzarnos a la naturalez. La mayoría de veces lo hacemos en grupo, con amigos o en familia. Pero a veces eso no es posible y entonces toca plantearse otras opciones.
En mi caso, la situación surgió porque mi pareja es aficionado a las carreras de trail, así que decidí aprovechar los ratos que va a correr por el monte para hacer trekking en solitario.
No te voy a engañar, al principio la idea me asustaba un poco. Pensaba que podría agobiarme o encontrarme con situaciones que no sabría resolver por mi cuenta. Enseguida me di cuenta que era todo lo contrario.
Andar sola por el monte tiene muchos beneficios. Tú marcas tu propio, puedes parar cuantas veces quieras, descubrir tu capacidad para resolver situaciones complicadas y disfrutar mucho más de la naturaleza.
Si no lo has probado nunca, te animo a hacerlo al menos una vez.
Aquí tienes algunos consejos que harán que tus rutas solo por la montaña sean más divertidas y seguras.
1. Comparte tu ubicación
Es muy importante que alguien de confianza conozca la ruta que vas a hacer.
Hoy en día, puedes compartir tu ubicación en tiempo real mediante aplicaciones como Garmin o Strava, que suelen utilizar los deportistas. También tienes otras opciones como compartir la ubicación en tiempo real de WhatsApp o Google Maps.
Sin embargo, la tecnología puede fallar en el momento menos esperado. Por si acaso, informa a alguien de confianza sobre tu recorrido, el horario al que piensas volver y cualquier detalle que consideres importante.
2. App de Emergencias
Descarga la aplicación oficial de emergencias. En Euskadi está la app Sos Deiak. Si estás en otra comunidad, puedes preguntar al servicio de atención al ciudadano o a la policía para saber cuál utilizar.
Estas aplicaciones permiten compartir tu ubicación GPS, lo que facilita tu localización en caso de emergencia. Además, incluyen funciones muy útiles, como el modo «Camino Seguro», perfecta para caminar en solitario.
3. Previsión meteorológica
Comprueba antes de salir el tiempo que va a hacer en la zona, tanto en el inicio como en la parte más alta del recorrido: frío, calor, lluvia, viento, posibilidad de niebla, tormentas, etc.
Recuerda que en terrenos más expuestos el tiempo puede cambiar rápidamente, por lo que es importante estar preparado para cualquier cambio.
4. Revisa bien la ruta antes de salir
Antes de comenzar una ruta, es fundamental que tengas claro tu nivel físico y lo compares con las características del recorrido. Asegúrate de conocer la distancia en kilómetros, el desnivel y el grado de dificultad para evaluar si es adecuada para ti.
Si la ruta está señalizada, familiarízate con las marcas que necesitarás seguir. Además, llevar un GPS o utilizar una aplicación como Wikiloc te ayudará a seguir la ruta con precisión y a mantenerte orientado en todo momento.
5. Linterna o frontal
Una linterna o frontal ocupa poco espacio y, si se te hace de noche o necesitas atravesar alguna zona oscura, te proporcionará la visibilidad necesaria para avanzar con seguridad.
6. Hidratación
La cantidad de agua que necesitarás dependerá de la duración de la ruta, la temperatura y la exposición al sol. Como mínimo, lleva entre medio y un litro de agua o bebida isotónica para mantenerte hidratado.
Si la ruta es más larga, es recomendable llevar algo de alimento energético, como una barrita o frutos secos, para reponer energías durante el trayecto.
7. Manta térmica de montaña
Quizás no te lo hayas planteado nunca, pero llevar una manta térmica en la mochila es un básico que no pesa, apenas ocupa y puede salvarte la vida.
Puede protegerte del frío, el calor, la lluvia y el viento, además de servir como señal de emergencia gracias a su capacidad reflectante.
Para usarla correctamente:
- Cara dorada hacia afuera: atrapa el calor del sol y te mantiene cálido. Recuerda: parte dorada hacia el sol.
- Cara plateada hacia afuera: refleja el calor externo y te ayuda a mantenerte fresco. Recuerda: parte plateada hacia la luna.
En Decathlon tienen esta manta térmica de montaña de un solo uso por 3€ y por 7€ esta otra que es reutilizable.
8. Móvil cargado y batería auxiliar
9. Mini botiquín
Lleva un mini botiquín con elementos básicos que sean versátiles. Por ejemplo:
- Pañuelos de papel: son útiles, no solo para limpiarte la nariz sino también para taponar una herida o proteger la piel en caso de rozaduras con el calzado.
- Esparadrapo: puedes usarlo para sujetar un trozo de pañuelo como tirita improvisada o para reparar si se te rompe algo en ruta.
Hablando de materiales versátiles… te cuento una curiosidad
Durante guerra de Vietnam utilizaban Super Glue para taponar las heridas que requerían cirugía. De esta forma, salvaron la vida de muchos soldados que de otra forma hubieran muerto por causa de las hemorragias.
10. Silbato
Un pequeño silbato te servirá para alertar en caso de emergencia, tanto si necesitas pedir ayuda como si tienen que localizarte.
11. Chubasquero plegable
Un chubasquero es mucho más que una simple protección contra la lluvia, también actúa como una barrera para conservar el calor corporal en caso de cambios bruscos de temperatura.
Hay chubasqueros plegables por muy poco dinero, ligeros y compactos, que apenas ocupan espacio en tu mochila.
12. Buff
Un buff o braga de cuello es una prenda versátil y ligera que apenas ocupará espacio en tu mochila, pero puede ayudarte en muchas situaciones:
- En el cuello: te protege del frío y del viento.
- En la cabeza: protege del sol o incluso como gorro improvisado.
- Para el cabello: utilizalo de cinta para que no te moleste el pelo en la cara.
- Como toalla: sirve para secarte el sudor.
- En emergencias: para taponar una herida como vendaje de emergencia.
13. Bastones
Los bastones son elementos imprescindibles para hacer trekking de forma más cómoda. Elige un modelo ligero. Si además son plegables, te permitirá guardarlos fácilmente cuando no los necesites.
14. No llevar auriculares
La naturaleza es un refugio ideal para desconectar y relajarnos, pero también exige que estemos atentos a los posibles riesgos que puedan surgir. Es importante tener todos los sentidos alerta, por si te cruzas con un vehículo de dos o cuatro ruedas, o con un animal salvaje.
15. Qué hacer si te encuentras con un animal salvaje
Si te encuentras con un animal salvaje en el camino, lo más importante es mantener la calma y actuar con precaución. Evita darle la espalda y nunca salgas corriendo, ya que podrías desencadenar una reacción instintiva en el animal.
Intenta alertar a alguien cercano sobre tu situación. Si el animal se aproxima demasiado y no tienes posibilidad de retirarte con seguridad, utiliza tus bastones o cualquier objeto a mano para parecer más grande y haz ruido firme para intimidarlo y que se aleje.
